Compliance Penal

Formación Compliance

La formación como elemento clave del Compliance

24 julio, 2019

En nuestro post Más allá del Compliance Penal  analizábamos dos de los elementos fundamentales que configuran los modelos de Compliance, a saber: el Código Ético y el Canal de Denuncias.


En relación con esto, vamos a hacer hoy hincapié en otro de los elementos clave del Compliance: la formación.

La formación se configura como el conjunto de acciones llevadas a cabo concienciar al personal de la empresa u organización e impulsar la cultura de cumplimiento y de respeto a la ley y a las normas y políticas corporativas.

Debe entenderse que el éxito del modelo de Compliance no radica en el mero control de la conducta de las personas, es decir, en el establecimiento de una serie de normas y políticas o en su vigilancia o control mediante mecanismos como el canal de denuncias, sino que la verdadera cultura de Compliance se adquiere cuando se asumen como propios los valores, creencias y principios propios de la empresa u organización.

Por otra parte, el plan de formación en la esfera de Compliance no debe tener un contenido uniforme o estándar, pues los roles existentes dentro de una empresa u organización son diversos y, por ende, también lo serán las obligaciones y los riesgos generados por las diferentes actividades desarrolladas.

De esta forma, el contenido de las actividades formativas deberá adecuarse a las particularidades y actividades desarrolladas en cada puesto de trabajo, al período de antigüedad en la empresa y, asimismo, a los niveles y jerarquías corporativos (Alta Dirección, Administración, Gerentes, Mandos Intermedios y resto de empleados).

Estas actividades de formación deberán realizarse periódicamente, cuando se produzcan nuevas incorporaciones a la empresa u organización y, por supuesto, en aquellos casos en los que tengan lugar variaciones normativas o jurisprudenciales, alteraciones en el sector de actividad o en la estructura empresarial y modificaciones de los roles corporativos o de las tareas y actividades a realizar por un determinado sujeto.

Por último, es fundamental configurar los cursos de formación de manera que se perciban como interactivos y amenos, lo que garantizará una mayor motivación al proceder a su realización y evitará que sean llevados a cabo bajo un clima de monotonía que, con toda probabilidad, determinaría una falta de asunción de los valores y principios que mediante los mismos pretenden transmitirse.

Desde IDBO Compliance prestamos servicios de formación, tanto al Compliance Officer como al resto de personal de la empresa u organización, desde la Alta Dirección y la Administración hasta los empleados, pasando por los Gerentes y Mandos Intermedios.

Descubra más sobre nuestros servicios de Compliance a las empresas en IDBO Compliance e IDBO Canal de Denuncias.