Compliance Penal

Corrupción en las Empresas ¿Cómo evitarla?

1 septiembre, 2021

La corrupción representa un fenómeno internacional que conlleva importantes consecuencias en el ámbito social, político, económico y de los derechos humanos. De hecho, no solo amenaza y pone en riesgo el desarrollo sostenible de la comunidad internacional, afectando en particular a los países más pobres y vulnerables, sino que también tiene importantes repercusiones negativas en el ámbito empresarial y de los negocios, en cuanto altera la competencia y atenta contra la seguridad jurídica.

Para luchar contra dicho fenómeno, organismos internacionales como la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE u OECD) han desarrollado una serie de normas que sancionan la corrupción y que establecen pautas comunes de acción para los distintos Estados.

Corrupción en la empresa privada

No obstante lo anterior, para que la lucha contra la corrupción sea verdaderamente efectiva y eficaz, es necesario que las acciones que se emprendan en el ámbito público vayan acompañadas también por un compromiso y una participación por parte de las organizaciones privadas, lo que se denomina como “corresponsabilidad”. De hecho, en las últimas décadas, se ha empezado a poner más foco en el rol que las empresas y organizaciones desarrollan en el ámbito de la corrupción, mientras que anteriormente la visión estaba más centrada sobre los funcionarios públicos.

Es importante destacar que, en el ámbito español, la corrupción no está tipificada en el Código Penal como un delito, sino que representa un término genérico utilizado en el ámbito de la sociedad para referirse a conductas dirigidas a obtener una ventaja o beneficio indebido.

A tal respecto, no hay que olvidar que los actos de corrupción se materializan no solo entre particulares y el sector público, como es el caso del delito de cohecho o del tráfico de influencias, sino también en las relaciones entre particular y particular, lo que se conoce como “corrupción entre particulares” o “corrupción privada”, cuyas actuaciones se sancionan bajo el paraguas de los delitos de corrupción en los negocios.

¿Cómo evitar la corrupción en empresas?

Para prevenir los distintos tipos penales que entrarían en la esfera de la corrupción y, por ende, evitar incurrir en responsabilidad penal, las empresas deben dotarse de unos Programas de Compliance que establezcan medidas y controles adecuados en dicho ámbito.

En función del contexto de la organización, así como de los objetivos fijados internamente, cada empresa deberá evaluar las acciones a tomar para prevenir, mitigar y reducir los riesgos relacionados con la corrupción. No obstante, señalamos a continuación las principales medidas y controles recogidos por las directrices y estándares internacionales:

  • Aprobación de una política anticorrupción en la que se manifieste de forma expresa y visible el compromiso de los Órganos de Gobierno con una política de tolerancia cero hacía la corrupción (“tone from the top”).
  • Implementación de procedimientos que permitan controlar los flujos económicos en el seno de la organización, tales como la fijación de límites para la realización de pagos en efectivo, la existencia de circuitos de aprobación o de segregación de firmas para la realización de pagos, etc.
  • Elaboración de normas específicas en materia de conflictos de interés que permitan su identificación y gestión.
  • Regulación de procedimientos de due diligence a aplicar en la contratación de nuevos profesionales y en la homologación de proveedores.
  • Elaboración de normas en materia de evaluación del desempeño y remuneración de los profesionales que no incentiven la posible comisión de actos de soborno (sobre todo en los casos de personal comercial que cobre en función de la consecución de objetivos).
  • Implementación de políticas y protocolos que regulen la que se denomina como “cortesía empresarial”, disciplinando la entrega y recepción de regalos, donaciones y patrocinios, la invitación y participación a eventos comerciales y localidades de espectáculo, etc.
  • Realización de acciones de formación y concienciación dirigidas a todo el personal de la empresa, mediante las cuales se le proporcionen los conocimientos y herramientas necesarias para cumplir con la política anticorrupción de la organización. En algunos casos, podrá ser oportuno dirigir dichas acciones también a proveedores y colaboradores.
  • Implantación de un canal de denuncias, canal de comunicación o cauce confidencial que permita comunicar hechos y conductas sobre los que existan indicios razonables de que están relacionados con la corrupción, garantizando la protección frente a represalias a los denunciantes de buena fe.

Beneficios para la empresa con la implantación de medidas anticorrupción

Gracias a la implementación de las medidas y controles enumerados, las empresas y organizaciones pueden obtener importantes beneficios:

  • Disminuir el riesgo de comisión de actos corruptos o antiéticos en su ámbito.
  • Evitar incurrir en sanciones tanto administrativas como penales.
  • Reforzar su marca y reputación frente al mercado.
  • Mejorar su posición en licitaciones y concursos públicos.
  • Aumentar su posibilidad de ser admitidas como proveedores homologados.

Si desea conocer más sobre nuestros servicios de Compliance y anticorrupción, no dude en ponerse en contacto con nosotros escribiendo a info@idbocompliance.com o llamando al número 918 311 396.

Fuentes legales:


Investigación y redacción por:

Alberta Zanata

Senior Lawyer